¿Nunca has tenido esa sensación que crees que el mundo va más rápido de lo que tu puedes ir? Hago miles de esfuerzos para poder sostener todo lo bueno de mi vida en las manos y todo va tan deprisa que se me está yendo, se me está yendo de las manos y no sé qué hacer. Dicen que no hay que mirar atrás, al pasado, que hay que vivir el presente, pero a veces sienta bien mirar al pasado cuando da miedo el futuro. Tengo tanto miedo a perder todo lo que tengo, miedo a equivocarme. Es que ya estoy harta de caídas, de historias sin finales... Me enseñaron a luchar, a levantar cabeza cuando todo el mundo la tiene hacía abajo. A alzar la voz cuando el silencio ganaba. Pero todo eso resulta muy difícil después de haber caído tanto. Cierro los ojos y dejo que los minutos pasen. Me regalo diez minutos. Diez minutos sin pasado, presente ni futuro. Diez minutos escuchando coches, gente, ruidos sin significado. Diez minutos para desconectar. Cuando los cierro me doy cuenta de lo rápido que va todo. En esos diez minutos podría haber cruzado la calle sin mirar . En diez minutos podría conocer a alguien especial. Sí, el mundo es una rueda que nunca frena.







No hay comentarios:
Publicar un comentario